Silencio que me asedia inexpugnable
y me arrastra
en vértices agitantes y olas inéditas
doble envés de ensoñación y angustia
sin ayer y sin palabras
que el olvido agota en voces quiméricas.
Caricias ahogadas en fútil nostalgia y sombras
porque sé que jamás quisiste escucharme
mientras floreces desgarrando mis soportes
y abates sobre mí la daga de tu herida sedienta.
doble envés de ensoñación y angustia
sin ayer y sin palabras
que el olvido agota en voces quiméricas.
Caricias ahogadas en fútil nostalgia y sombras
porque sé que jamás quisiste escucharme
mientras floreces desgarrando mis soportes
y abates sobre mí la daga de tu herida sedienta.
Calmosamente en latitud acuosa y dispersa
suaves oropeles manejas
y sobre la opaca noche de mi equinoccio
la zarpa del rechazo alientas
mientras diluyes tus fragancias
la zarpa del rechazo alientas
mientras diluyes tus fragancias
en fatuas ensoñaciones y cicutas tercas.
Me asomo abotargado y expectante
al sueño desatado por tu imagen y tu esfera
en órbita agitada y convulsa
oblongo desenlace inevitable
arrasado jardín de mirto y esencias
y trazo mi dibujo y sortilegio
aguardando imposible tu trémulo aliento
el vuelo de tu fuerza
el ánimo centelleante
Me asomo abotargado y expectante
al sueño desatado por tu imagen y tu esfera
en órbita agitada y convulsa
oblongo desenlace inevitable
arrasado jardín de mirto y esencias
y trazo mi dibujo y sortilegio
aguardando imposible tu trémulo aliento
el vuelo de tu fuerza
el ánimo centelleante
de tu sediciosa quimera.
© Acuario 2011
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