viernes, 4 de junio de 2010

CRIPTOGRAMA DEL SILENCIO






JUNIO 4 Viernes


No es el poeta el que debe hablar en el poema, sino la imagen que el poeta debe hacer perceptible con palabras. Esta es la concepción japònesa y oriental de un poema. Así como ellos, si algo valioso pueden llevar mis palabras, sólo lo serán si transmiten el substrato que ocultan tras su silencio.

Ausente de todo curso ideativo mientras camino, primero por las calles medio peatonales de la ciudad, luego a traves de la larga avenida que discurre bajo la arboleda del parque, hoy llevaba sin embargo enredadas estas palabras antedichas. Iba observando la floración exuberante de algunos arboles, que el viento de levante ayer agitaba. Por los caminos de tierra las flores caídas donaban su violeta soberbio, mientras algunas más seguían cayendo lentamente.

¿Cómo alcanzar la suave serenidad de esas flores indiferentes? Nada les importaba, su destino era darse. Surco que se abre, y la vista atrás no vuelve. Cargamos con todos nuestros afanes, cuando todo en la naturaleza es una eterna canción silenciosa, ausente a su sino, en total lejanía y descuido.

He tomado conmigo esas sabias advertencias calladas, la tarde ha sido benevolente. Secular inteligencia que a nuestro alrededor encontramos, que sin palabras nos habla.

Hasta nosotros llega siempre el suave perfume de la sabiduría sencilla de tantas cosas que nada piden, que nada requieren.



© Acuario 2010

jueves, 3 de junio de 2010

CRIPTOGRAMA DEL SILENCIO










JUNIO 3 Jueves


No necesitas seguir callando, no importa, tu lo sabes. Ni el espacio, ni el tiempo, nada puede ser distancia, por encima de ellos hay almas que tienen el mismo destino. Pero una ascesis vengadora y violenta ha tomado su propio curso, su actividad esencial, su único objetivo.

Mientras voy andando, acompañado de este sueño que es la vida, en este universo de lejana indiferencia, puedo escucharte. Ver tu mano alzándose y buscar ocultamente la energía espiritual de la locura. En la terrible soledad de la vida, en el único horizonte que está contigo, no se escoge a quien amar ni a quien odiar.

No necesitas ser tu propia caricatura, buscarte, hacer de ello tu único principio. No me importa lo que intentas, pues no ideo acompañarte. Voy a permanecer aquí, fuera de toda espera, fuera de todas mis palabras, hasta que puedas comprenderlo.

Con la misma calma de quien posee todos los siglos, con la misma templanza de saberme insignificante y universal al mismo tiempo. Ni yo ni nadie necesitamos inundar de respuestas mudas, silentes, apagadas, todo lo que decimos. Tampoco tú. Pero para conseguir liberar nuestras palabras debemos llegar al ignoto centro que nos inunda con su luz, que nos vence, que nos impulsa.

No es el momento, hay una lógica que crece en las heridas, con el frío siseo en el aire de la espada que blandes con sigilo. Hay una iluminación enajenada e inversa que te atrapa y subyuga, que todo lo muestra y revela, pero que ha tomado tu ánima, que succiona tu espíritu.

Camino en paz, sabiéndome realmente un desconocido. Mientras la tarde envuelve ya con otra mirada todas las puertas del cielo secretamente fugitivo.




© Acuario 2010

miércoles, 2 de junio de 2010

CRIPTOGRAMA DEL SILENCIO










JUNIO 2 Miércoles



"El ser humano no solamente actúa, habla, piensa y sueña a lo largo de su vida, sino que también calla: durante toda nuestra vida callamos sobre quienes somos, sobre ese ser que sólo nosotros conocemos y que no podemos revelar a nadie. Sin embargo, sabemos que el ser sobre quien callamos representa la verdad: ese ser somos nosotros mismos, y callamos sobre nosotros mismos." Tomo prestadas estas consideraciones de Sándor Márai como coordenadas que me orienten en la búsqueda de ese territorio desconocido que se extiende bajo mis silencios.

Desde aquel adolescente tímido que fui, hasta hoy, ha pasado mucho tiempo. No era fácil desenvolverse con habilidad en ese proceloso mar de complejos que tuve que domeñar tras dejar atrás ese paraiso, del que todos nos vamos poco a poco, que es la infancia. Gafitas, con cierto sobrepeso, y con los bolsillos vacíos, salvo un pañuelo para limpiar las gafas, nada de dinero. Mi padre repetía durante mi infancia una máxima usualmente: " los niños no deben tener dinero ". Trascurrido el tiempo, cuando quise tener una cierta asignación semanal al comenzar la adolescencia y mis estudios, su respuesta fué tan tramposa como ladina: "cuando necesites algo, ven y pídemelo". Invitar a tomar algo a una muchacha y entablar amistad con ella, supondría pues, gracias a esta benevolente disposición paterna, hacer un desplazamiento hasta mi casa, dejar a la chavala esperando, y volver luego con el dinero para dos refrescos. Un planteamiento asaz adecuado para facilitarme las cosas.

Así pues más bien solitario, como Don Quijote en su gabinete de lectura, estudiaba y escribía poemas a la amada que aún no tenía, versos que el tiempo ha perdido, papeles ya para siempre extraviados en irreversible y definitivo silencio. Pero el tiempo ha puesto las cosas en su sitio, mis complejos resueltos, y aunque dispongo de facilidad de palabra, los recovecos de mi mente permanecen repletos de archivos desconocidos, de ocultos caminos.

Y no es fácil seguirles la pista, en la prudente sombra del olvido he dejado los fracasos, las decepciones, las proteiformes pulsiones sexuales, mi propia locura, mis odios, la oscura realidad de ese otro yo que podría ser yo mismo.

Quizá por aproximación, tangencialmente, consiga acercarme a tanto salvajismo asocial que versallescamente educado disimulo.

Más o menos tan peligroso como un mono con un revólver cargado, me digo.



© Acuario 2010

martes, 1 de junio de 2010

CRIPTOGRAMA DEL SILENCIO












JUNIO 1 Martes


¿Medio vacía o medio llena? Tal cual la pregunta. Responderla es abrir las puertas de todas tus voces, ¿ la botella está medio llena o medio vacía ? Un proyecto existencial también es una urdimbre de sueños, que luego se quedan vacíos, algunos. Pero son estos los que más llaman a tu conciencia. Los que más te despiertan en mitad de la noche. Aquellos que con más ternura acariciaste, acaban siendo tus más feroces enemigos, tienes que luchar incesantemente para que sus argumentos no penetren en tu abatida concienca.

Tengo que reconciliarme con ellos, concederles la palabra, escucharles. Al fin y al cabo ellos siempre estan vivos, me acompañan siempre, me parece verlos inundando de nostalgia el rotundo calor del mediodía, cuando por la sombreada acera camino en la calle solitaria hacia el trabajo. Toda la palpitante ilusión de mis años de adolescencia me envuelve en el candente silencio de estas horas rebosando de luz, literalmente abrasadoras, - la estación veraniega aquí es deslumbrante -, puro fuego. Obvia y contundente incomodidad en la que de forma extraña e incomprensible me encuentro a mí mismo, y que termina agradándome.

Quizá concluya encontrando más hermoso ese vacío, estas ausencias que brillan con tanta obstinación en mis ideas. Tan lejos y tan cerca, en cada sonrisa, en todas las alegrías. Mis sueños vacíos, aquellos proyectos que apenas pudieron ser sino esbozos, que nunca tuvieron nombre, que aún hoy son para mí desconocidos apenas.

Hoy voy a dejarles ser con plena presencia. ¡ Han estado tanto tiempo ocupando en silencio cada uno de mis días !.

Ellos, todos mis sueños son parte de la belleza que calladamente viene a mi encuentro, estan ocultos bajo la luna, se bañan en las oscuras aguas de la noche, mientras el mar inmóvil, sin olas, parece dormir como un niño.




© Acuario 2010